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Vater unser im Himmel…   Leave a comment

      Llorar es lo único que hago, cuando que vengo aquí. Pero intentaré contenerme si se acerca el Pastor. No quiero que me vea otra vez así. Además, bueno, no me gusta que me diga las mismas cosas que le dice a todo el mundo. Ya sé que la pérdida es irreparable, y que en ese lugar mejor al que ha ido, me espera, nos espera.
      No quiero verlo, no quiero que trate de animarme. Sólo quiero llorar.
      Siempre me mira, nos mira como si hubiésemos perdido algo, algo de valor, cuya ausencia nos desconsuela, y para la cuál no tenemos remedio; ¿por qué es incapaz de entender que lo que ha sucedido, es que una parte de mi ya no está? ¿Cómo puede vivir alguien incompleto? ¿Cómo podré imaginar siquiera un día como los que he vivido junto a él? Todo lo que conocí se ha ido, y lo único que tengo es el recuerdo, ¿qué importa si es amargo o no?
      A veces vengo con ella, de la mano, porque ahora está más perdida que antes, a pesar de su edad. Se sienta a mi lado y susurra, “¿nos vamos ya?”; pero con mi silencio trato de decirle muchas cosas; que sienta este lugar: tan grande, tan hermoso, tan sagrado y tan apartado de todo. Me gusta su frialdad, su soledad por las tardes, su eco y su emocionada luz a través de la vidrieras altas, porque son como mi corazón: frío por haber perdido lo que amaba; solo, porque está mudo de emoción; en el que resuenan los recuerdos de toda una vida, y para el cuál no hay luz que ilumine su oscuridad.
      Hoy sí que lo haré, dejaré algo escrito, por si alguien lo lee. Lo he visto hacer a mucha gente. Cogeré papel y lápiz de esa mesa que tienen junto al sagrario. Necesito decírselo a alguien; con ella sólo tengo miradas.
      “Yo y mi hija siempre estamos tristes”*.
(*) Esta frase estaba escrita en un trozo de papel en la catedral de Leipzig, junto con otros deseos, comentarios, y peticiones, que colgaban de una cuerda atada en una pared. Textualmente en alemán decía: “Ich und meine töchter, immer traurig sind”.

Publicado 15/10/2010 por Amador Redondo Menudo en Relatos

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