Con razón   Leave a comment

[…y la princesa le dijo: “Mi señor Orlando, tiene usted la curiosa costumbre de sufrir por adelantado”]

Así que me repetía esa frase cada vez que iba a verla. Unas veces funcionaba, y todo pasaba sin pena ni gloria. Otras veces me consumía en la espera de lo inevitable, y rompía cualquier magia con solo abrir la boca. Y otras incluso, llegaba a entenderlo todo, sintiendo que verdaderamente no hay momento como el presente.
En cualquier caso, consecuentemente el presente no dura, como no duró lo que intentamos iniciar, ni lo poco que vivimos juntos, ni lo que recordamos que fue y pudo ser.
Por lo que de nada sirvió no pensar en el final, cuando todo había acabado antes de empezar.
Anuncios

Publicado 03/08/2010 por Amador Redondo Menudo en Relatos

Etiquetado con ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: